Texto publicado por Franco Montecucco

5 de los lugares más escalofriantes de la Tierra que podés visitar.

Un lago con esqueletos, una isla con serpientes, un templo para ratas, una hoguera que nunca se apagar y una isla de muñecas abandonadas, opciones para quienes buscan otra forma de hacer turismo.

Por Husna Haq. BBC Mundo.

Si viajar amplía nuestros horizontes y el horror estimula los sentidos, los dos juntos ofrecen una poderosa combinación. Desde un templo repleto de miles de ratas a una isla que es un nido de serpientes, el sitio de preguntas y respuestas Quora desvela algunos de los lugares más escalofriantes e inquietantes de la Tierra.

¿Buscás una aventura este año? No busques más. Sólo seguí leyendo.

Un lago glacial lleno de esqueletos humanos

En 1942, un guardia forestal que estaba haciendo senderismo por el lago Roopkund, en India, a 5029 metros de altitud en el Himalaya, se topó con una escena sorprendente: un lago glacial poco profundo rodeado de esqueletos humanos. Cuando llegó el verano y el hielo se derritió, cientos de esqueletos más aparecieron, algunos todavía con carne y pelo.

¿Quién o qué había matado a tanta gente y convertido una zona remota e inhabitada del Himalaya una fosa común? Varias teorías culparon a epidemias, desprendimientos de tierra o suicidios rituales.

Una expedición en 2004 ofreció más pistas. Los esqueletos eran los restos de 200 a 300 personas y databan del siglo IX. Fueron divididos en dos grupos: una familia o tribu y un grupo de locales. Llevaban anillos, lanzas, zapatos de cuero y palos de bambú.

Unas grietas cortas y profundas en el cráneo sugieren que todas esas personas pudieron haber muerto de la misma forma, con golpes en la cabeza con objetos redondeados, que no eran armas.

Los científicos concluyeron que todas las personas murieron por una tormenta de granizo de proporciones bíblicas. Miles de trozos de hielo del tamaño de pelotas de béisbol, duras como el hierro, golpearon las cabezas y hombros de un grupo de peregrinos y sus porteadores que viajaban por la zona.

Atrapados en un valle sin ningún lugar donde esconderse, el grupo entero pereció en una muerte masiva que todavía fascina a los intrépidos visitantes.

Los viajeros todavía pueden ver los esqueletos. El verano es la mejor época, pues es cuando el hielo se derrite y se pueden ver los esqueletos que están al fondo del lago.

Una isla que es un nido de serpientes

Visitar la Isla de Queimada Grande en Brasil está prohibido. Esto se debe a que la isla, ubicada 33 km frente a la costa del estado de Sao Paulo, es un nido de serpientes venenosas que derriten la carne humana con sus mordeduras.

Se estima que Isla Serpiente, como se la conoce, es hogar de unas 4000 Bothrops insularis venenosas, también conocidas como "puntas de lanzas de oro", una especie en peligro de extinción que quedó atrapada en la isla cuando un aumento del nivel del mar separó a esta de tierra firme.

El ejército de Brasil cerró la isla en los años 20 del siglo pasado para proteger a las serpientes de los humanos y a los humanos de las letales serpientes.

Las "puntas de lanza doradas" crecen hasta medio metro y su veneno derrite la carne humana. Estimaciones indican que hay una por cada metro cuadrado de la isla.

El veneno causa una serie de síntomas que incluyen falla renal, necrosis del tejido muscular, hemorragia cerebral y hemorragia intestinal.

El templo lleno de ratas negras

Un destino religioso y turístico es el templo hindú Karni Mata de India, lugar tanto de veneración como de repulsión. Esto se debe a que está plagado de miles de roedores. El templo de las Ratas, localizado en el desierto Thar de Rajastán, alberga unos 20.000 de estos roedores negros que pueden deambular libremente por este lugar de culto.

Miles de peregrinos religiosos, así como turistas curiosos, visitan el templo cada año, ansiosos de recibir las bendiciones de las ratas sagradas.

Según la leyenda local, cuando el hijastro de la deidad hindú Karni Mata se ahogó en un estanque, Karni Mata le pidió al dios de la muerte Yama que lo reviviera. Al final Yama cedió, pero solo con la condición de que su hijastro, y toda su casta, se reencarnaran como ratas.

Conocidas como "pequeños niños" por los trabajadores y cuidadores del templo, las ratas son alimentadas con leche, granos, cáscaras de coco y dulces especialmente preparados para ellas. Debido a que se cree que la comida que las ratas mordisquean trae buena fortuna, algunos peregrinos religiosos comparten las sobras.

El verdadero infierno en la Tierra

Se trató de una expedición científica que terminó terriblemente mal. En 1971, un grupo de científicos soviéticos creó una plataforma de perforación para analizar lo que pensaban era un pozo petrolero en medio del desierto de Karakum, en Turkmenistán.

Pero lo que había en el subsuelo era un inmenso yacimiento de gas natural que colapsó creando un enorme cráter, tragándose la plataforma y su campamento.

Temiendo la propagación del letal gas metano, los científicos prendieron fuego al cráter, creando un pozo infernal justo a sus pies. Esperaban que los gases se quemaran en unos días o semanas, pero no fue así.

A este cráter de 30 metros de profundidad se le conoce como "la puerta al infierno". Ese sobrenombre no ha detenido a los miles de viajeros que visitan cada año este verdadero infierno en la Tierra.

Una isla de muñecas embrujadas

Debido a un desafortunado accidente, los hermosos jardines flotantes de la Isla de Muñecas de México son ahora objeto de horribles pesadillas.

Según la leyenda local, hace décadas una niña se ahogó en los canales de Xochimilco, a las afueras de Ciudad de México. Tras su muerte, arrastradas por el agua empezaron a llegar muñecas a la costa de la pequeña isla del canal donde murió.

Atormentado por no poder haber salvado a la niña, el cuidador de la isla, Don Juan Santana Barrera, empezó a colgar las muñecas en los árboles de la isla en memoria de la pequeña. Con los años, los árboles se llenaron de restos de muñecas, sin extremidades ni cabeza, pudriéndose por la humedad.

Para los locales, estas muñecas están poseídas con el espíritu de la niña muerta, y algunos testigos aseguran haberlas escuchado susurrar.

Pero este no es el final de la historia. Unos 50 años después de recoger muñecas y colgarlas en la isla, Barrera fue encontrado ahogado en el mismo lugar donde la niña había muerto décadas antes.

Desde su muerte en 2001, la isla, que de hecho es un jardín flotante, ha tenido cientos de visitantes, algunos con sus propias muñecas para agregarlas a esta colección embrujada.
Fuente:
http://servicios.lanacion.com.ar/herramientas/solo-texto/1869851