Texto publicado por Puri Aguila González

Poema dedicado al papa Francisco

EL PAPA FRANCISCO

La fumata blanca
Nos mandó un mensaje:
¡ya tenemos papa,
Que Dios nos lo guarde;

Se llama Francisco,
Es de Buenos Aires;
Va siguiendo a Cristo
Allende los mares.

La fe y la esperanza
De pronto renacen;
Su humildad, modestia,
Le dan el coraje
De cambiar las cosas
De este mundo infame,
Danndo a nuestra iglesia
Rumbo más estable,
Pues perdió su ruta
En pos de los males

Que da la riqueza, El poder infame,
que vuelve a los hombres, falsos, vulnerables,
soverbios, lascivos,
Pecadores graves.

Padre de los pobres,
Él quiere ayudarles,

Darles el consuelo
De una vida estable.

Apóstol de Cristo,
él quiere imitarle;
Con vida sencilla,
con su trato amable,

A cuantos se acercan
Para saludarle.

Él sigue el ejemplo
De un santo admirable,

Dando cuanto tiene,
Remediando males;

Francisco de Asís,
Cuyo amor de padre,
derramaba el bien
A cuantos mortales
Vivieron al lado
De santo tan grande;

Lleno de virtudes,
De humildad constante,
Que el papa Francisco
Desea imitarle,
llevando su nombre,
Remediando males;

¡A este mundo ingrato
Él quiere salvarle!.

Puri Águila.