Texto publicado por Ma. Guadalupe Hernández Méndez

Cuentecillo

CUENTECILLO
Si, yo vivía feliz allá en la montaña, hasta el día en que se me ocurrió bajar un poco a recorrer el mundo. Fue entonces cuando me topé con esos escuincles majaderos y mal educados, que se dedicaron a seguirme con piedras, pero por mas que corrí alcanzaron a darme con algunas de ellas en mi hermoso trasero, ¡ay!, solo de recordar ese día me vuelve a doler. Lo peor del caso es que no pude regresar a mi casita de la montaña y vagué muchos días en esta ciudad, yendo de aquí para allá y de allá para acá, escondiéndome siempre de toda clase de gente y un día llegué a este hermoso jardín cuya fuente de aguas cristalinas, me refresca cada mañana. Y al atardecer, cuando no hay ya nadie por aquí, espero el último rayito de sol para acudir a mirarme en ella y siempre me digo: “¡Virginia qué guapa estás!”, eso me anima un poco y me hace sentir menos sola. Aunque a veces extraño mucho la montaña con sus mil ruidos, tan diferentes a los de aquí, y las rocas sobre las cuales solía sentarme a tomar el sol, y el cielo lleno de luces por las noches, a veces parecía que se caían porque corrían de un lado al otro del firmamento.

Hoy desperté más temprano que de costumbre pues sentí hambre, anoche no cené nada por culpa de ese gato callejero que se puso a dar maullidos como un loco cuando me miró, ¿y si soy tan guapa porqué despierto esos sentimientos de miedo en los seres que me ven? De tanto pensar en ello me duele la cabeza y rugen mis tripas, creo que el pensar es mucho ejercicio para mi así que no lo haré mas y saldré a buscar un poco de alimento. Ummmmmmh por la mañana todo huele diferente, el perfume de las flores es mas penetrante y dulce, iré hasta aquel montón de rosales para ver las rosas mas de cerca y preguntarles si se perfuman a diario o solo algunos días de la semana, además por ese lado hay mas pajarillos, aunque lo haré de la forma mas silenciosa posible no quiero que nadie me vaya a mirar.
¡Guaguaraguauu! Mi dios ¿Qué es eso? Mis ojos contemplaron la mas divina de las creaturas, su forma redondita, larga y con figuras, y, ¡ese porte!, apenas lo puedo creer, ha estado viviendo aquí en el mismo jardín y no lo conocía.

Estoy muy triste y me siento aún mas sola, han pasado varios meses desde que lo conocí y por mas que he vagado y dado vueltas por el jardín apenas dos veces lo he encontrado y él ni se digna a volver la cara para mirarme…cada mañana madrugo para buscarlo, ya me salieron hasta ojeras de tanto madrugar,, creo que he actuado un poco tímida pues apenas si saco la cabeza por entre los rosales para mirarlo y me desespera verlo siempre así, estático, en el mismo lugar, creo que utiliza esa posición para atrapar a sus presas…¡pero como me rechoca que me ignore!...

Ayer cambié mis vestidos, hoy estoy mas guapa y joven… iré a donde él y pasearé por enfrente de su sitio preferido, ondularé, e contonearé y si no me mira lo enredaré con mi cuerpo hasta que me suplique que lo suelte, o me muero en el intento de conquistarlo…
Ya casi termina el día y no he podido salir porque hoy algo le pasa a la gente, no dejan de correr de un lado a otro del jardín unos cargados de bultos, otros adornan los árboles con unas extrañas bolas de colores, otros mas se dedican a entonar un ritmo contagioso… todos parecen felices y luego pasó un gordo riendo jo,jo,jo, mientras muchos niños lo perseguían dándole algo que parecía ser un papelito…además están brillando mas estrellas que de costumbre, creo que esas de tantos colores los hombres las colocaron hace días…¡burrrr! Me muero de frío, pero aunque sigan cayendo estos pedacitos blancos de no se que, no me moveré de aquí hasta poder llegar a su lado…
¡Hey, Pancho, cuidado! Dejaste la manguera tirada otra vez ¿y ya viste lo que está enredado en ella? ¡guaguaraguauu! es una hermosa víbora, pero ya se congeló.

marylupis

http://www.youtube.com/watch?v=HdcFq3oqrAw