Texto publicado por Gerardo Corripio

Interesantísima propuesta: Elaboran libros para bebés ciegos

 Amigos/as
Extraído de un foro en que estoy también de personas invidentes, les traigo esta noticia; algo larga pero vale la pena leerla! Imagínense que aquí en México
se pusieran las pilas e hicieran algo así? guau! Y la nota dice así:
Crean un libro para bebés ciegos

Un equipo interdisciplinario de Buenos Aires creó por primera vez en el
mundo un libro para esta etapa de las personas no videntes.

La visión es una habilidad, la vista es global, instantánea, sintética.
El tacto es parcial, analítico, secuencial. Él bebe o la persona ciega,
va reconociendo

el objeto de forma paulatina y secuencial, o sea con el tacto, siempre
es borde, relieve, textura y después llega a la idea del objeto en sí.

El librito tiene textura, relieve, olor y está en braille. Para ellos,
los relieves no pasan desapercibidos porque van ejercitando el uso de la
yema, es

por eso que tiene el texto en braille. A su vez, se trata de un libro
que tiene colores, porque la lectura tiene que ser social, y así al que
ve también

le resulta atractivo.

Mientras van consignando etapas, vieron que hay un interés y una
detección muy temprana del braille que comienza con esta exploración que
los bebés hacen

de los relieves de los objetos, y cuando les muestran el braille, hay un
interés destacado y comparativamente con el chico que ve, podrían
comenzar en

la lectoescritura. Además, la elección de las investigadoras que
confeccionaron el libro, es que tenga mucho colorido porque así lo puede
compartir con

el chico vidente o el que tiene un resto visual mínimo y también puede
observar estos contrastes y colores.

Este desarrollo es único en el mundo porque en Latinoamérica no existe
un libro de este tipo y en Francia hay parecidos, pero para chicos más
grandes y

no para bebés como este libro. Lo que descubrieron las científicas que
lo crearon, es el sentido háptico del bebé en un estadío muy temprano y
la posibilidad

que ya tiene un indicador de iniciación en el braille.

Los libros del mercado además que cuentan con tienen textura, sonido o
aroma, lo tienen por separado. Como se considera que la construcción del
conocimiento

para ellos tiene que ver con el uso de todas esas expresiones
sensoriales, a las investigadoras les pareció novedoso, pertinente y que
tuviera todo los

que ellos necesitan para construir el conocimiento.

Este libro fue posible gracias al trabajo de un equipo
interdisciplinario dirigido por la Dra. Alicia Oiberman, Psicóloga e
Investigadora Independiente

del CONICET. Elsa Bei también conforma este grupo; ella es Profesora de
Filosofía, doctoranda en Psicología y Profesional Principal del CONICET,
que junto

a Oiberman trabajan en el Centro Interdisciplinario de Investigaciones
en Psicología Matemática y Experimental “Dr. Horacio J.A. Rimoldo”. Al
equipo además

lo integran la Licenciada Daniela Teisseire, Psicóloga egresada de la
UBA y Profesora especializada en Discapacitados Visuales (egresada del
INSPEE), que

se desempeña como Docente en Atención Temprana del Gabinete Materno
Infantil de la Escuela Especial n°33 “Santa Cecilia” para niños ciegos.
A ellas se

le suma la Licenciada en Psicología Jorgelina Barres, quien cuenta con
30 años de experiencia en dicha escuela especial.

“La idea viene porque desde el punto de vista de la investigación,
buscábamos averiguar cuál es la estrategia cognitiva que usa el niño no
vidente para

llegar a lo mismo que el niño vidente cuando es muy chiquito. Como el
chico pasa por varios estadíos de inteligencia, los padres nos contaban
que en ese

transcurrir a algunos les costaba ubicar juguetes para esos chicos. Yo
creo que ese fue el motor para que nosotros podamos pensar en
posibilidades y el

derecho a jugar para el chico no vidente”, detalla Oiberman en diálogo
con EL OTRO MATE.

El equipo de profesionales que desarrolló el libro para bebés ciegos.

El hecho puntual se dio porque el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
entregó unos libritos en las escuelas. En esa entrega se dieron cuenta
de que forma

podían ofrecer algo específico para los chicos, entonces le pusieron a
los libros de cuentos, el sistema braille. Y lo que se descubrió que
algunos bebes

muy chiquititos ya utilizan el braille a través tacto. En este caso lo
interesante, es que hay una búsqueda diferente del conocimiento. Cuando
los bebes

cuando descubren, lo primero que hacen es llevárselo a la boca, el no
vidente también lo hace, pero lo segundo que hace es buscar la forma de
los objetos

a través de la boca. “Entonces lo que intentamos es tener una grilla por
diversas etapas por donde pasan los chicos”, apuntan.

“Los chicos saben diferenciar cual tiene el braille y cual no. De esa
forma lo identifican como algo propio. Todavía no saben leer, pero el
braille les

permite individualizar algo que es propio. Yo estoy haciendo mi tesis
doctoral en relación a este tema, por la importancia que tiene la
estimulación en

cuanto a los padres para que el chico acceda al mundo que los rodea. Es
importante entender lo que es el sentido háptico, que se desarrolla
cuando ponés

en funcionamiento con el otro, vos reconoces algo, más allá del tacto,
eso es lo que estos chiquitos desarrollan muy rápidamente”, aclara Barres.

La construcción del libro

El pasado a braille de este trabajo fue realizado de forma artesanal,
porque son libros para todas las etapas que entregan en las escuelas
pero que no

tienen la transcripción a braille. Es el mismo trabajo que hacen los
maestros integradores cuando asistimos a chicos en escuelas comunes. Por
otro lado,

eligieron goma Eva porque es un material atractivo y hay predilección
por este material porque sirve para detectar los relieves, incluyendo
todo aquello

que les permita desarrollar el conocimiento a los bebés desde la
integración sensorial, sonidos y olor.

“La llamamos integración sensorial y también emocional. Sensorial porque
estimula los sentidos y porque ellos muestran su predilección por la
goma Eva.

El argumento del libro es algo bastante anecdótico. Yo estaba en casa
haciendo el librito, había ido a comprar goma Eva y me fui a ver en la
librería que

fragancias podía conseguir. Fui haciendo cada una de las páginas,
después me llama Daniela y le dije tengo una página con esto y otra con
esto, y a partir

de ahí fuimos haciendo el texto, el libro y todo lo que configura el
mismo, porque lo llevamos con un modelo al matricero”, comenta Bei.

Por otro lado, está la integración emocional, lo sensorial, el acceso a
la realidad y como lo construye a través de esas estrategias que se
observan con

el juego, fundamentalmente también es hacer algo que sea atractivo al
común de la gente, una integración con el resto de las personas para que
la familia

pueda intervenir en el juego con su bebé. El libro está en braille y
también con escritura convencional. Y lo emocional es fundamental porque
un bebé que

se siente contenido y que su familia lo integra, después se refleja en
el uso de sus sentidos y de su integración al entorno.

Es importante hablar también de la selección de los materiales, porque
uno de los primeros objetos que los padres ofrecen a sus hijos es un
sonajero, por

el tema de que produce un sonido y además ahí se inicia el vínculo con
los padres, que le brindan de esta manera acceso a ese elemento y los
chicos se

comienzan a relacionar con ese elemento.

Las investigadoras observan el comportamiento del bebé en un ámbito ad
hoc. “En el gabinete la observación va centrada a los que nos dice él
bebe a través

de todas las estrategias y modalidades. Además, tiene que tener una gran
capacidad intelectual para ayudar los sentidos a conocer. Como así tiene
otros

tiempos dentro de ese espacio que él está usando. Ver en el ciego,
porque él nos muestra como conoce el y eso es lo que queremos
descubrir”, detalla Oiberman.

“Y la diferencia que vimos en el trabajo en la escuela, que para los
padres es todo un problema, llegar y aceptar esa discapacidad. En
cambio, acá el padre

ve lo que nosotros llamamos la resiliencia, como a pesar de esto, el
chico puede desarrollar sus propias capacidades”, asegura Teisseire.

El Braille, el tacto y el ruido

Como el tacto es analítico, tienen que hacer un recorrido. En cambio en
el braille no tienen que hacer ningún trayecto con las manos porque en
el braille

ya tienen las letras, y eso es el gran descubrimiento de este sistema y
los relieves, los bordes, se ven en la estrategia de los bebés y en la
escritura

braille la pizarra tiene bordes, relieves, profundidades, por donde pasa
el punzón, él ya se está preparando para eso. ¿Cómo hace con el bastón
blanco

para caminar? Él bebe conoce el ruido de los objetos, depende donde lo
tire, cómo tire, qué tipo de objeto y entonces se ejercita con eso.
Ellos con el

bastón que va de derecha a izquierda, es el barrido que ellos hacen en
la mesa con los bracitos. Cuando ellos golpean con el bastón, se arma
como un recorrido

y por ese lado atraviesan, ese espacio se les hace visible.

“Una de las chicas que venía acá, que fue alumna de la escuela, que se
quedó ciega a los 10 años, me comentaba que el eco que se producía
cuando iba caminando

sabía si había una abertura, si no había abertura. Cuando va tocando va
produciendo un sonido que le va marcando que superficie hay, el bastón
va por delante

para proteger y anticipar”, detalla Barres.

El ciego siempre busca punto de referencia, y a partir del mismo ubica
el objeto e integra el todo, su cuerpo es el punto de referencia, en un
espacio

abierto que no tiene nada de donde apoyarse y a eso han llegado también
con lo que hemos visto con los bebés.

¿Cuándo un bebé se da cuenta que es solo el que no ve y el resto si ve?

Hay una diferencia, por un lado hay bebes ciegos al nacer y hay bebes
que pierden la visión más tardíamente por alguna patología. Entonces la
diferencia

está dada porque el que es ciego de nacimiento se forma una idea
distinta al que vio y dejó de ver. Eso se va dando de acuerdo a la
curiosidad y como las

personas de su entorno le van mostrando su discapacidad visual. Más o
menos uno puede decir que el chico que perdió la visión en edad escolar
comienza

a tener conciencia, el que es ciego de nacimiento cuando asiste al
jardín, sus compañeros le hacen entender que es distinto que es
diferente su forma de

entorno.

“A partir de eso surge la pregunta y el cuestionamiento siempre es a la
familia. Los profesionales en educación especial les brindamos apoyo a
estos padres

en como devolverles a estos chicos una respuesta para que ellos vayan
haciendo una diferencia entre las personas que ven y no ven. En aquel
que perdió

la visión, por ejemplo a causa de tumores, el trabajo es más difícil
porque ese chico armó a través de la visión todo lo que es su acceso al
mundo y cuenta

con imágenes visuales, pero a partir de esta pérdida, tiene toda una
etapa de ambientación en el espacio, utilizando otras vías sensoriales
de acceso”,

explica Teisseire en diálogo con EL OTRO MATE.

“Generalmente alrededor de los 4 y 5 años, cuando va cediendo el
egocentrismo del nene, comienza a tener juego más social con el otro, lo
que notamos en

jardín y primer grado. Los chicos piden lápiz, birome y pinturitas, ahí
también ve la diferencia porque es algo que no está usando. Cuando está
en una

escuela integrada, el nene tiene que tener un perfil lo suficientemente
adecuado emocionalmente para poder estar integrado. Pero en esa edad,
donde empieza

ese juego social con el otro, comienza a compararse y a la vez en la
misma escuela de ciegos le preguntan, por ejemplo “prende la luz”, él
dice lo mismo,

pero no sabe porque. La escuela común es importante, pero la especial es
fundamental porque el nene va gestando una identidad de chico con
ceguera y hay

determinadas circunstancias porque ejemplo donde aprenden el uso del
bastón, la pizarra, el relieve, la maestra lo va preparando en toda esa
atención censora

motora. El niño pregunta por su ceguera por mucho tiempo, al principio
pregunta hasta donde puede comprender hasta que a cierta edad,
adolescente, joven,

pregunta bien el diagnostico”, agrega Barres.

De cara al futuro

“Nosotros queremos que él bebé no vidente tenga derecho a jugar, ¡con
juguetes atractivos! Este libro le permite jugar y acceder a la
iniciación en su

inicio específico de la lectura. Por otro lado, el chico vidente tiene
que saber que existen otras formas de llegar al conocimiento. Además,
irá creando

con los padres un objeto de vinculación a través de algo que comparten”,
augura Oiberman.

El prototipo del libro con colores, escritura en braille, texturas y
aromas que acompañan al cuento.

Nota: EL OTRO MATE