Texto publicado por Germán Marconi

Qué hacer con los sueños - Fragmento

Estoy leyendo a Ángeles Mastretta por primera vez. y he tenido la fortuna de dar con su libro "El cielo de los leones".

Ya publiqué algo de este libro precioso, pero encontré este pequeño fragmento, que deseo compartir con ustedes:

Cita
“Cita Savater a Nietzsche que a su vez cita a Emerson cuando dice: "Para el filósofo todas las cosas son entrañables y sagradas, todos los eventos son útiles, todos los días santos, todos los hombres divinos". Creo que tal certeza es también propia de quien sueña. Dormidos o despiertos, nuestros sueños convierten todas las cosas, incluso las que nos asustan, en entrañables y sagradas. Cualquier acontecimiento es un milagro, cualquier día es santo, cualquier aparición resulta divina.
¿Sueñan los perros, las jirafas, las flores? ¿Sueñan el fondo de una laguna o las crestas del mar? O será que soñar ha sido privilegio sólo de quien sabe que sufre o necesita: de los humanos. Porque sufrir y necesitar, como enamorarse o haber ido a la luna, es sólo privilegio de humanos. Quizás venga de ahí que a los humanos el preciso azar nos haya concedido la gloria y el abismo de los sueños.
Soñemos pues, en este y en los futuros siglos. Hagamos santa la memoria de una luz cayendo a trozos sobre el cuerpo de otro, divina la extraña aparición de un monstruo sentado entre la ramas del árbol que asusta nuestra ventana en mitad de la noche, sagrada la sopa de almejas danzando cerca de unas cebras en el restaurante italiano que irrumpe en nuestros sueños cuando aparece Nueva York, milagrosa la llave que buscamos desesperados por un jardín de helechos sabiendo desde el principio del sueño que la escondimos ayer bajo la tercera maceta de la izquierda, entrañable cualquiera de las mil emociones que nos atraviesan, cada uno de los imperfectos y escurridizos pensamientos que visitan todas nuestras noches y cientos de nuestras mejores mañanas.”

Fin de cita