Texto publicado por Daniel Vega, El testigo

Texto del día martes 10 de septiembre del año 2019.

“Examinando las escrituras”.
Texto del día martes 10 de septiembre del año 2019.

Tabita, ¡levántate!
(Hech. 9:40).

Como consecuencia de que Pedro resucitara a Tabita, “muchos se hicieron creyentes en el Señor”. Estos nuevos discípulos podían dar testimonio del Señor Jesús y del poder de Jehová para resucitar a los muertos
(Hech. 9:36-42).
Hablemos de otra resurrección que también presenciaron varias personas.
Cierto día, el apóstol Pablo estuvo discursando hasta la medianoche en una casa de Troas, en lo que hoy es el noroeste de Turquía. Eutico, un joven que lo escuchaba sentado en una ventana, se quedó dormido y cayó desde el tercer piso. El primero en llegar hasta él quizá fue Lucas, que era médico. Él señaló que el joven no estaba inconsciente, sino muerto.
Pablo bajó las escaleras, abrazó el cuerpo y les dijo a todos que Eutico estaba vivo. Aquel milagro debió impresionar mucho a todos los que lo presenciaron. Debieron sentirse muy reconfortados al darse cuenta de que habían sido testigos de una resurrección
(Hech. 20:7-12).
w17.12 5 párrs. 10, 11

Fuente de consulta:
BIBLIOTECA EN LÍNEA Watchtower
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